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viernes, 22 de agosto de 2014

«Fiesta Juárez 2014»


El presidente municipal de Ciudad Juárez, Enrique Serrano Escobar, dijo y dijo bien, que era más importante que las obras estuvieran bien hechas a que estuvieran a tiempo, se refería por supuesto al Programa de Movilidad Urbana.
Ciertamente las obras del PMU pueden ser molestas, pero como se dijo en un promocional en la anterior administración, «las molestias se van, pero las obras se quedan» y si se quedan bien hechas mucho mejor. Estamos de acuerdo con Serrano Escobar.
Este mismo criterio, creemos debe ser aplicado a la «Fiesta Juárez 2014», hay muchas dudas sobre su ubicación, su costo, sus beneficios y los apremios que los organizadores están viviendo por tener listo el festejo para los últimos días de octubre.
La experiencia de la Feria Exposición de Ciudad Juárez a principios de los años setentas del siglo pasado era un concepto por demás ambicioso y aun deseable. Fue el propio presidente de la república Luis Echeverría quien perfilaba la feria de los fronterizos, «que sea un gran ventana de México».
Que los visitantes a la feria exposición de nuestra frontera pudieran asomarse a los diversos estados de nuestra entidad, a su folklor, su gastronomía, su artesanía, sus manifestaciones artísticas, en fin, una ventana a México.
En sus inicios la feria empezó por ese camino, es por ello que en tiempos de Manuel Bernardo Aguirre, como gobernador de Chihuahua, venía a su inauguración y le acompañaban los gobernadores de cuatro o cinco estados, sobre todo los vecinos, quienes por cierto tenían un «stand».
Las cosas caminaban y la feria era digna, pero se perdió el espíritu original de la misma y se volvió como cualquier feria de pueblo, juegos mecánicos, fritangas y venta de bebidas embriagantes. Llegó a ser una gigantesca cantina.
Es momento de reflexionar sobre la experiencia pasada y su proyección al futuro. Retomar el camino de la ventana de México, se antoja, ya la experiencia nos dice que es un buen camino. Ciertamente a la feria la acabó la voracidad del comité organizador y llegó el momento en que era preferible nada a la gran cantina.
Pero ahora, que se retoma la idea de dar una feria a Ciudad Juárez, no se deben precipitar por cuestiones políticas, las cosas bien hechas primero, nos podemos arrepentir de esta fiesta que se organiza a la carrera y en un lugar absolutamente inadecuado.
A manera de editorial de la ed. 1149

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