Bienvenidos

La apertura de este espacio, conlleva la intención de interactuar con los lectores de la revista Semanario del Meridiano 107, conocer sus opiniones, enriquecernos con sus comentarios y complementar nuestros servicios editoriales.
Este sitio se ve mejor con Firefox de Mozilla. Descarguelo haciendo click aqui.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

De fuentes confiables

*Trasparentar el gasto en publicidad
El gobierno de Chihuahua, es el primero en tomar la decisión de publicar su gasto en publicidad oficial, en la plataforma que para tal objetivo inaugura el próximo 22 de noviembre la organización de la sociedad civil FUNDAR. El compromiso de Javier Corral, es dar a conocer su gasto publicitario de manera trasparente y hacerla del conocimiento público.
*No pagará loas
Otra de las medidas del gobernador Corral, es la elaboración de una legislación que prohíba que los recursos públicos sean para la promoción de la imagen de los gobernantes. La legislación en cuestión se encuentra en su redacción y se aprovechan experiencias internacionales.
*Corte de caja
El próximo 4 de noviembre se dará a conocer un corte en las finanzas públicas de estado de Chihuahua. Se trata básicamente de dar a conocer el estado en que se recibió la administración pública por parte del gobierno de César Duarte.   
*La carrera del 20 de noviembre
Luego de la grata experiencia de realizar la carrera y caminata familiar con mayor participación en la entidad, en la llamada “Carrera de la Liberación”, el gobernador Javier Corral, se apresta a realizar una versión para Ciudad Juárez, el próximo 20 de noviembre.
*Saca ganado Duarte del estado
El ex gobernador César Duarte, está sacando su ganado de registro de la entidad y lo está enviado a los ranchos de su amigo el gobernador de Nayarit, quien para explicar la situación ha dicho que el traslado del ganado se debe a la sequía que azota a Chihuahua y él solidario con Duarte, le presta sus prados para que el ganado paste… sólo  Roberto Sandoval habla de sequía en nuestra entidad.
*Lentos los cambios
A más de veinte días de  la nueva administración estatal, muy pocos son los cambios que en puestos de confianza administrativos, se han realizado en diversas áreas del gobierno estatal, un caso paradigmático en Juárez, en donde sólo han sido cambiados tres titulares de dependencias, el duartismo sigue gobernando en los hechos.

Crónica


La «Rotonda» como tema de tarea en secundaria

Por Jesús González Raizola
Para cumplir con una tarea escolar que les asignaron en la secundaria   «Centenario», dos hermosas jovencitas me piden que las acompañe, a ellas con sus respectivas mamás y hermanitos menores, a conocer y saber lo que significa y contiene la muy olvidada e inapropiadamente llamada «Rotonda» de los Chihuahuenses Ilustres, inaugurada por el gobernador Patricio Martínez García debajo de la columna del Ángel en el mero centro histórico   de la ciudad de Chihuahua.
Estuvimos en el frontispicio atiborrado de polvo y de basura, ante la tristeza de las muchachitas estudiantes cuando vieron la entrada cerrada con candados, lo que a mí no me fue ninguna novedad, pues ya lleva algo así como quince años sin que nadie pueda conocer su interior ni  su histórico contenido.
–¿Quienes están aquí sepultados?– me preguntan  las simpáticas jovencitas estudiantes de secundaria.
En trece de las criptas se supone que están los restos de:
Ángel Trías Álvarez, José María Mari, Manuel Ojinaga, José Eligio Muñoz, Cayetano Justiniani, Bernardo Revilla, Joaquín Terrazas, Ángel Peralta, Jesús José Casavantes, Toribio Ortega, Daniel Muñoz Lumbier, don Abraham González y Trinidad Rodríguez. Simbólicamente también están los restos de cadete de Chapultepec Agustín Melgar.
–¿Debieran estar también otros chihuahuenses ilustres?
–Sí.  Como los del profesor Martín Humberto Barrios Álvarez que están en el panteón de Dolores y que fue el creador  de la Universidad de Chihuahua.
–¿Cómo le hizo?
–Martín era un intelectual de altos vuelos. Quiso ser abogado pero por su pobreza no pudo sostenerse en la ciudad de México, porque aquí no había universidad no escuelas superiores. Y esa frustración le hizo ser siempre insistente y tenaz en proclamar  la necesidad de que en Chihuahua hubiera una universidad. Por amistad presionó al gobernador Oscar Soto Maynez que fue quien, en atención al deseo de  Martín, creó la universidad tanto tiempo anhelada.
Chihuahua, 2016.

*Premio Nacional de Periodismo 1973

Frontera Paso del Norte


Ausencia de recursos


Por José Ramón  del Pando
            Leí en El Diario de ciudad Juárez del día 11 de octubre sobre el residente municipal Armando Cabada Alvídrez, quien recibió en quiebra financiera la tesorería del H. Ayuntamiento de esta ciudad fronteriza, por las deudas adquiridas, abusos administrativos, engaños y excesos cometidos con el patrimonio común.
Siendo los causantes y responsables los ex presidentes municipales, principalmente dos que duplicaron su mandato, y los regidores y diputados locales al  ahí se van,  se hicieron de la vista gorda, al no escudriñar minuciosamente los contratos de proveedores y contratistas, cuyos importes en las facturas de servicios y de obras fueron exagerados, pero les bastó pasar las hojas y firmar,  dando el visto bueno, permitiéndoles seguir adelante, recordando el suscrito el dicho: cazador que tira y no persigue, nada consigue; perdiéndose la oportunidad de parar en seco a esos sujetos de manos largas y los sucesos ya acaecidos se desaprovechó la ocasión de presentarlos como venales y al no lograrlo, su abundancia de bienes y de dinero elevó su arrogancia.
Para salir avante los dos próximos años al señor Armando Cabada le puede convenir escuchar la opinión de su incondicional,  el sagaz de don Jesús Alfredo Varela, quien sabe el camino para salir de dicho estancamiento económico.
Señalo a continuación a otro sujeto corrupto de nombre César Duarte Jáquez, que hasta la fecha goza de impunidad, siendo inaudito e incalificable, que dicho gobernador haya dejado una deuda exorbitante de 48 mil millones de pesos y para rematar,  dejó su gobierno de pagar a constructoras 1,200 millones de pesos, también a gasolineras, a comercios, a industriales, hasta un simple adeudo de 15 millones de pesos en  papel fotocopiado.
Prometió el actual gobernador del estado de Chihuahua el licenciado Javier Corral Jurado enviar a la «chirona» a los corruptos; seguro estoy que cumplirá su palabra por ser un hombre viril.
Recuerdo el mes de febrero del año 2015 la estruendosa votación de 43 senadores, en contra de la denuncia promovida por el legislador del licenciado Javier Corral en contra del gobernador César Duarte como un político corrupto y éste deshonesto consiguió el silencio de los priistas en la votación, sofocando la campaña panista que lo amenazaba  con una gran escalada irrefrenable hasta llevarlo a un  juicio po1ítico y la posibilidad de  destituirlo como Gobernador.
Duarte intensificó contacto con el presidente de la H. Cámara de Diputados Silvano Aureoles y con el presidente de la H. Cámara de Senadores Miguel Gerónimo Barbosa, ambos del Partido de la Revolución Democrática, incluso el senador Barbosa se trasladó  de la Ciudad de México a la ciudad de Chihuahua para cenar con el anfitrión César Duarte, quien lo atendió estupendamente, deleitando sus oídos con un conjunto musical y brindando en demasía con vino francés, terminando la velada casi al amanecer.
De la pluma del analista Luis Froylán Castañeda, detalla que en el primer año de su mandato, Duarte adquirió el rancho que perteneció a su abuelo, levantando un casco magnifico, la sanja lo transformó  en presa y puso sistema de riego; adquirió propiedades colindantes que usó como potreros ordenó la construcción de una carretera pavimentada, una pista aérea de dos kilómetros y un helipuerto y en Balleza compró en seis millones de dólares el rancho Peñas Azules.
Además por concepto de un subsidio por la CFE, por $1,800 millones de pesos  que Duarte no pagó, existe un fideicomiso de Unión Progreso con valor de 65 millones de pesos, a nombre de César Duarte y su esposa, posee Duarte propiedades en El Paso, en la Ciudad de México, cuenta con un desarrollo inmobiliario en la Rivera Maya, por otra parte tiene un terreno en la ladera de una loma que mira al Periférico de la Juventud, pagó Duarte en efectivo dos millones de dólares por un terreno  en el Distrito Uno en donde se  encuentra sin terminar un edificio, es poseedor de un Casino, en síntesis existe un enriquecimiento vertiginoso e inexplicable.
Sudará la gota gorda el actual gobernador el licenciado Javier Corral Jurado, pues hay un déficit presupuestal de 7,200 millones de pesos, obligándose a restructurar la deuda tan escandalosa, negociar las tasas de interés y conseguir con el Gobierno Federal copiosos recursos, para hacer infraestructura urbana en beneficio de las mayorías, sugiriéndole este escribidor consulte la opinión de su brazo de confianza don Antonio Pinedo, quien le recomendará el camino a seguir para obtener suficientes recursos económicos y salir del atolladero actual y si opino es porque es malo callar, cuando hay deseo de razonar.

Ayotzinapa no se olvida


Este 26 de septiembre se cumplen dos años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero y muy lejos estamos aún de conocer su paradero y las circunstancias en que se los llevaron.
Los padres de los estudiantes desaparecidos exigen el completo esclarecimiento de los hechos, el gobierno por su parte lejos calmar la zozobra de sus familiares y compañeros y satisfacer el clamor de justicia que exigen los mexicanos, se ha dedicado a dar largas y entorpecer la investigación y proteger la posible participación de miembros de la Policía Federal y el Ejército, como lo alega el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Para el gobierno de Enrique Peña Nieto, el caso puede estar resuelto y superado luego que el entonces Procurador Jesús Murillo Karam diera a conocer su versión de los hechos, la «verdad histórica» como la llamó en su momento, era que los normalistas habían sido confundidos por la policía de Iguala como miembros de un cartel rival a los Guerreros Unidos y fueron entregados a la policía de Cocula para luego ser asesinados e incinerados en un basurero de ahí mismo.
Pero las investigaciones e indagaciones del GIEI arrojan dudas y muchas sobre la versión oficial. 1) diferentes peritajes a la zona donde supuestamente fueron incinerados los cuerpos de los estudiantes no se encuentra evidencia de un incendio de la magnitud de lo que debería ser una hoguera en la que se quemaran 43 cuerpos sin dejar apenas rastro de ellos. 2) Testigos aseguran haber visto a miembros del Ejército y la Policía Federal presenciar impasibles la cacería llevada a cabo por los municipales en contra de los jóvenes normalistas, el GIEI pidió en su momento tener acceso a los registros, bitácoras y la posibilidad de entrevistar a dichos elementos pero el gobierno se ha negado. 3) Uno de los hechos que más molestia ha causado entre los familiares de los estudiantes es la posible alteración de una de las supuestas escenas del crimen por parte de Tomás Zerón de Lucio, en su momento titular de la Agencia de Investigación Criminal que lleva a cabo las pesquisas del caso Ayotzinapa, esto luego que el grupo de expertos diera a conocer un video que confirma la presencia de Zerón de Lucio en el Río San Juan un día antes de que fueran encontradas las bolsas con los supuestos restos de los normalistas en las márgenes del río. 
A todo esto hay que sumar las pruebas de tortura que muestran algunos de los más de 130 que se contabilizan hasta el momento, principalmente de miembros de las policías municipales de Iguala y Cocula, pero sin que ningún funcionario de primer y segundo nivel haya sido detenido hasta el momento, excepto el alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda
En su informe final el GIEI acusó abiertamente al gobierno federal de obstaculizar su trabajo, entre los señalamientos enumera, la lentitud en las respuestas a las solicitudes del GIEI, la demora en la práctica algunas pruebas, su negación a indagar otras líneas de investigación, entre otras, todo esto señala son muestra de las «barreras estructurales» que impone el gobierno.
Saber la verdad de lo que ocurrió en Iguala hace dos años, es un hecho de elemental justicia no sólo para sus familias y compañeros, sino para todos nosotros. No podemos ni debemos pasar página. Apostarle al olvido como pretende el Estado, no puede ser una condición para la gobernabilidad en este país.                                                 Editorial 1244 

martes, 18 de octubre de 2016

La noche de una semana difícil

Por: Alejandro Salmón Aguilera
Media noche del 4 de octubre del año 2016. Ese momento “bisagra” entre el día que finaliza y el que comienza marcaba también un cambio de gobierno y de época en la política chihuahuense, porque terminaba el período de gobierno de César Duarte Jáquez, uno de los gobernadores más polémicos de los últimos años, y el de Javier Corral Jurado, el segundo panista en alcanzar ese cargo.
La formalidad del inicio del gobierno de Corral tendría lugar horas más tarde, al filo de las 11:00 de la mañana, cuando el Congreso del Estado le tomara protesta como el gobernador número 190 en la historia del estado, pero en la práctica, su administración arrancaba en aquella media noche.
Todo parecía ir normal con el procedimiento del traslado de los mandos policiacos, momento en el cual se estrenaba, además, un modelo de gobierno digital que transmitiría en tiempo real algunas de sus acciones más trascendentes. Ahí, en ese preciso momento, comenzaron las complicaciones de un gobierno que arrancaba con un enorme bono democrático, el cual comenzaría a erosionarse con el sorpresivo nombramiento de Javier Benavides al frente de la Policía Estatal.
En el video aparece, inicialmente, Carlos Angulo, titular de la recién creada Coordinación de Política Digital y Gobierno Abierto, quien en ese momento presentó a Javier Benavides como Director de la Policía Estatal Única.
El nombramiento era apenas el inicio de una confrontación que habría de empañar la misma toma de protesta del gobernador que había sacado a César Duarte del Palacio de Gobierno, y había, además, desempolvado una serie de expedientes que tendían una sombra de duda sobre el nuevo jefe policíaco.

“Cuando recibas esta carta sin razón…”: Chava Flores
Javier Corral venía de ganar la elección de gobernador con un amplio margen de votación frente al candidato del PRI, Enrique Serrano Escobar, quien para muchos equivalía a dar continuidad de César Duarte Jáquez al frente del gobierno de Chihuahua.
Su triunfo en sí mismo representaba un bono democrático; su llegada al gobierno, una expectativa de cambio; su presencia en el Palacio de Gobierno, una desvinculación del pasado reciente. Era un auto a toda velocidad.
El problema inició desde dos días antes de la toma de protesta, el sábado 1 de octubre del 2016, cuando sesionó por primera vez la 65ª Legislatura, dominada, aunque sin mayoría, por el Partido Acción Nacional.
En una sesión que parecía de rutina, donde prácticamente se trataría el tema del cambio de poderes programado para el 4 de octubre, el grupo parlamentario del PAN presentó una iniciativa para reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, con el objeto de crear cinco dependencias nuevas, algunas de ellas ya existentes pero que se convertirían en secretarías o consejos estatales.
Así iba a presentarse la primera gran discordia entre el grupo parlamentario del PAN y el mismo gobierno en ciernes de Javier Corral con el Partido Revolucionario Institucional, el PRI.
Se proponía crear las secretarías y nuevas instancias de gobierno, como la Coordinación Ejecutiva de Gabinete, una de Asesores y Proyectos Especiales, y una de Política Digital y Coordinación de Gobierno Abierto.
Además, el Instituto Chihuahuense de la Cultura se transformó en Secretaría de Cultura; se le dio nueva vida a la Secretaría de Desarrollo Municipal; la Contraloría del Estado se transformó en Secretaría de la Función Pública, y la de Economía en “Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico; mientras que la Coordinación Estatal de la Tarahumara se convierte en Comisión Estatal para los Pueblos Indígenas.
Nada de eso estaba hablado ni con los diputados propios, como quedó demostrado en un correo electrónico enviado a los integrantes de la bancada panista, en el cual se les indicaba que “tenían qué aprobar” la iniciativa redactada por Enrique Acosta.
El mensaje, enviado por correo electrónico a todos los integrantes de la bancada panista, decía textualmente: “Por instrucciones del Diputado Miguel La Torre, y de parte del Licenciado Enrique Acosta, remito para su conocimiento el dictamen que se aprobará el día de mañana en sesión”. Hasta ese momento, Enrique Acosta era jefe de asesores del grupo legislativo del PAN; una semana después, sería electo secretario de Asuntos Legislativos.
Apenas se presentó la iniciativa, Karina Velázquez, coordinadora del grupo parlamentario del PRI, subió a la tribuna para anunciar que las diputadas de su partido se abstendrían de votar, ya que la modificación a la Ley Orgánica no fue producto de un consenso, ni con la anterior legislatura, ni con la actual. Primer desencuentro con la bancada priista.

El día de una noche difícil
Horas después de la ya mencionada presentación de Javier Benavides como titular de la Policía Estatal Única, se produciría la primera crisis de gabinete del incipiente gobierno de Javier Corral.
Antonio Pinedo, quien había sido el vocero de la campaña del panista y encargado de recibir toda la información relativa a la Coordinación de Comunicación Social, no había sido enterado de que el hombre que lo demandó y por cuya causa pisó la cárcel era su nuevo compañero de gabinete.
La pugna entre ambos inició en el año de 2000, cuando la revista “Semanario”, fundada y dirigida por Antonio Pinedo, publicó un reportaje donde se daba cuenta de una presunta vinculación con el crimen organizado de Javier Benavides, entonces, Secretario de Seguridad Pública en el municipio de Juárez.
Benavides reaccionó con una demanda penal por difamación en contra de Pinedo y también contra el reportero Luis Villagrana, autor de la nota.  La demanda corrió a una velocidad inusitada, al grado que, a poco de presentada, Pinedo ya estaba detenido y obligado a pagar una fianza 1,590 dólares, unos 30,200 pesos de hoy, para poder salir de prisión.
De regreso al 4 de octubre del 2016, casi al medio día, y cuando Corral pronunciaba su primer discurso como gobernador constitucional del estado, Antonio Pinedo, se ausentó notoriamente del evento en el que jugaba un importante papel par su difusión.
El hasta ese momento vocero de Javier Corral creo confusión con su presunta renuncia; el caso trascendió en redes sociales y en medios electrónicos de comunicación, a grado tal de opacar la nota de la toma de protesta de Javier Corral.
La crisis de gabinete duró varios días, durante los cuales, ni se sabia con certeza de la renuncia de Pinedo, ni se removió a Benavides del cargo.

“Me sobra mucho, pero mucho corazón”: Emma Elena Valdelama
El segundo gran traspié de la administración llegaría al día siguiente, 5 de octubre de 2016, durante la ceremonia de toma de posesión del rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, la UACh, Luis Fierro Ramírez.
Meses antes de ese acto, en tiempos de campaña, varios candidatos a gobernador habían ofrecido eliminar las cuotas de ingreso a las universidades públicas. Con diferencias de matiz, Enrique Serrano, del PRI y partidos aliados; Javier Corral, del PAN y Javier Muñoz, de MORENA, había anunciado que, de ganar las elecciones, el ingreso y permanencia de la UACH o UACJ sería gratuito.
Pasadas las fechas electorales, cuando Luis Fierro ofreció su primera conferencia de prensa como rector electo, puntualizó que la eliminación, reducción o incluso incremento de las cuotas era una decisión únicamente de los universitarios, y dijo con todas las letras que la UACh no estaba en condiciones de retirar esos cobros.
El tema de las cuotas de la UACh, ubicadas entre las más altas de todas las universidades públicas del país, según lo había reconocido el propio Fierro, estaba hasta ese momento en el campo del Consejo Universitario.
El problema para el nuevo gobierno es que, un día antes, el recién nombrado secretario de Educación y Deporte del Gobierno del Estado, Pablo Cuarón Galindo, no sólo descartó, sino que hasta descalificó aquella propuesta de campaña: “fue una promesa que se hizo con el corazón, pero no con la razón”, dijo.

“…puedes manejar mi auto”: Lennon & McCartney
Corral, al igual que casi todos las candidatas y candidatos que estuvieron en campaña en la capital del estado, habían ofrecido eliminar el sistema de foto-infracción, también llamado “foto-multa”, el cual estaba contemplado en el artículo 99 de la Ley de Vialidad.
Antes de irse, la 64ª Legislatura, dominada por el PRI y sus aliados, derogaron el artículo que permitía la foto-multa y, con ello, se terminó el programa, a pocos días de que cerrara la administración de César Duarte.
El tema había quedado zanjado hasta que circuló en redes sociales un video donde aparecía el gobernador Corral hablando de la foto-multa y su posible re-instauración, como una medida preventiva, más que recaudatoria.
En el video, el gobernador dijo textualmente:
“El consejo consultivo de vialidad convoque a los expertos, a los sectores a platicar sobre el proyecto original. Que se cree el mecanismo de las cámaras electrónicas, y que, si tú vas a alta velocidad a partir de un límite razonable y racional para esas avenidas, que lo primero que te llegue sea un aviso de que se te ha encontrado violando el máximo de velocidad.
En un siguiente momento, si vuelves a cometer una infracción, te llegue una multa de un costo menor, nada significativo. Pero que la reincidencia sea severamente castigada, dejar el mecanismo en términos de seguridad, pero quitarle su afán recaudatorio”.
El esbozo de reinstalar la foto-multa generó reacciones en contra. El PRI emitió un comunicado ese mismo día en el cual criticaba a Javier Corral por incumplir dos promesas de campaña en menos de cuatro días.
En tanto, el grupo parlamentario del PAN, coordinado por Miguel Latorre, advirtió que el Congreso de Estado no votaría por una nueva reforma a la Ley de Vialidad para reinstalar ese sistema de sanciones de vialidad.
Cuatro días y cuatro roces, tanto con la oposición priista como con la opinión pública y hasta con la bancada de su partido.
El gobierno de Javier Corral apenas inicia, pero lo más difícil que ha de enfrentar en lo que queda del 2016 aún está por venir: la aprobación del paquete económico; una posible solicitud de crédito directo o emisión de bonos bursátiles, y la presentación de causas penales en contra de ex gobernador César Duarte.

De fuentes confiable…

*Desde Los Pinos la ayuda
El incendio provocado por el propio ex-gobernador Duarte al helicóptero en que se trasladaba acompañado por la periodistas Lolita Ayala, a su rancho en Balleza, cobra vigencia ahora que se han descubierto documentos que prueban que la aseguradora se negó a pagar por inconsistencias en los peritajes. En este marco ha salido a la luz que desde Los Pinos se habló con aeronáutica  civil, para ayudar en lo posible a César Duarte…evidentemente con poco éxito.

*Teto de buen ánimo
El ex-candidato a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardizábal, al parecer ya superó el trago amargo de su primera derrota electoral a manos del novel político Armando Cabada. Se le empieza ver en lugares públicos luego de semanas de ausencia.

*Meade, Eruviel u Osorio
Con la cercanía del proceso electoral de renovación de la presidencia de la república, se empieza a aclarar el panorama para el gobernante PRI. La eliminación de Manlio Fabio Beltrones, por los malos resultados del pasado cinco de julio, lo tienen fuera de la contienda, el tropezón de Luis Videgaray Caso, con la visita de Donald Trump, parece insuperable; al perecer sólo quedan Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación; José Antonio Meade, secretario de Hacienda que se está subiendo al barco y el gobernador del Estado de México Eruviel Ávila.

*La terna panista
Por el lado del Partido Acción Nacional, está muy claro que hay tres pretendientes abiertos: Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien tiene un buen lugar en las encuestas pero un discurso que se agota a los diez minutos; Ricardo Anaya, líder nacional del PAN, a quien le sobra discurso y presencia de ánimo, pero no es lo suficientemente conocido por el electorado y Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla, quien al parecer ha sido muy efectivo como administrador de su estado, pero al igual que Anaya poco conocido.

*El Peje tranquilo
Quien no tiene problemas es Andrés Manuel López Obrador, líder de MORENA, quien sigue arriba en las encuestas y en la izquierda no hay quien le pueda hacer sombra. Por otra parte con sus dos campañas anteriores, el conocimiento que hay de él entre la población ronda sin problemas el noventa por ciento, quien sólo es superado por el presidente Enrique Peña Nieto.

*El modelo Chihuahua
El modelo que articuló Javier Corral, para su triunfo en Chihuahua el pasado cinco de junio, podría ser el camino a seguir para lograr una gran alianza de partidos y organismos de la sociedad civil, un trabuco con organizaciones de la sociedad puede ser el camino para ligar un triunfo que necesariamente llevaría a un gobierno de coalición.

Opinión

Yerros tempraneros

 Por Félix Manuel Lazos Ibarra.
“¡No nos está permitido fallar!”, fue la arenga que Javier Corral Jurado, eufórico,  entusiasmado y jubiloso,  lanzó a sus correligionarios panistas, una vez que se supo de su aplastante triunfo en las elecciones del pasado 5 de junio.
Efectivamente; en el texto que este opinador escribió, titulado “La lección de la elección” y  publicada en la edición número 1243 de Semanario, lo expresamos puntualmente: “Corral y Cabada deben estar conscientes de que los resultados electorales no constituyen un cheque en blanco del que pueden disponer, cobrar y echarse a dormir. Ambos deben saber que tales resultados  no son producto de su ángel, simpatía, “sex appeal”, o arrastre en materia de popularidad, sino de un pueblo que rebasó los límites del hartazgo de un régimen soberbio, arrogante y tirano que lo agravió sistemáticamente. Es decir, en términos reales la gente no votó por ellos, sino en contra de sus verdugos.
De modo pues, que Corral y Cabada deberán poner sus barbas a remojar y aprender la lección en cabeza ajena.” Hasta aquí un fragmento del texto.
Huelga decir que “La lección de la elección”, nació producto de una seria preocupación personal por lo que, a mi juicio, fue un foco amarillo que avistaba una actitud insensible  por parte del entonces gobernador electo Javier Corral Jurado; su complacencia y apoyo para conservar en su equipo de seguridad personal  a Juan Manuel Escamilla León, ex militar sumamente cuestionado  por su bien ganada fama de violento y represor social.
Como se sabe, el entonces gobernador electo desoyó las voces que le manifestaron su repudio y reclamaron el cese de Escamilla. Hoy, el gobernador en funciones mantiene la misma postura y Escamilla León sigue ahí. El peligro y la inconformidad social  también.
Hoy, a escasos días transcurridos de la toma de posesión de Corral a la gubernatura de Chihuahua, ese foco amarillo se convierte en foco rojo; en alerta máxima, por el nombramiento como  miembros de su gabinete de personajes que, o bien no llenan el perfil adecuado o, peor tantito, son personajes cuyo historial y desprestigio resultan ser una amenaza y por tanto nocivos para la buena marcha y el futuro de Chihuahua.
De las áreas de gobierno, todas importantes sin duda, hay algunas que dada su complejidad e impacto social  los son aún más. A saber: desarrollo social, educación, y seguridad pública.
En desarrollo social, no hay duda que la designación de Corral fue acertada, ya que nadie le puede regatear a Víctor Quintana Silveyra  su prestigio como un aguerrido luchador social, comprometido siempre con las causas más sentidas de las clases  marginadas y desprotegidas.
El área de educación, en cambio, no corrió con la misma suerte, ya que esa responsabilidad recayó en la persona de Pablo Cuarón, un empresario exitoso  y acaudalado, cuyo “mérito” mayor consiste en haber sido un habilidoso administrador de las jugosas ganancias que le redituó el ser un activo talador de bosques, a través de su empresa “Maderas de Chihuahua”. Sin embargo, en el rubro de la educación, está en la calle. “La declaración del señor gobernador  fue hecha con el corazón, más que con la razón”, dijo Cuarón, contradiciendo a Corral en su promesa campañera de  que, en su administración,  la universidad sería gratuita. Ahí va diciendo.
En el área de seguridad, acaso la más importante y sensible, la cosa se agrava y llega a niveles de escándalo.
Si ya de por sí, el nombramiento de César Augusto Peniche como el nuevo fiscal general del estado fue muy desafortunado, el nombramiento que este a su vez le dio al tenebroso  Javier Benavides González como ¡director de la Policía Única!, fue simplemente una aberración inadmisible. Semejante despropósito, suena como broma de mal gusto. El coyote cuidando a las gallinas.
Recuerdo muy bien el encabezado de la portada de Semanario en la época del entonces presidente municipal de Juárez Gustavo Elizondo Aguilar, probablemente la gestión municipal más corrupta en la historia de nuestra ciudad: “Todo el poder”.
Ese trabajo de Luis Villagrana, entonces reportero de la revista, daba cuenta de la escandalosa colusión de la policía municipal con el narcotráfico y el  crimen organizado. Apegado rigurosamente a la ética periodística, en ese reportaje de investigación se dieron datos debidamente documentados, con nombres y fechas, de la actividad delincuencial por parte de los agentes municipales, en el que participaron activamente en el trasiego de drogas, utilizando para ello incluso las unidades policiacas a su cargo; levantones, secuestros, cobro de cuotas y derecho de piso, extorsiones e incluso asesinatos. Obviamente todo ello liderado por los altos mandos y solapados por el presidente municipal.
El contenido de ese  trabajo, que desnudó y exhibió públicamente la actividad criminal  de la policía, despertó la ira del entonces director Javier Benavides González, quien ni tardo ni perezoso entabló una demanda legal por “difamación” en contra del reportero y del director de Semanario, Antonio Pinedo Cornejo.
Quienes hayan seguido el curso de esta historia, recordarán que la demanda contra los periodistas inexplicable e injustamente  prosperó, de manera que la juez Catalina Ruiz Pacheco determinó su procedencia y giró la respectiva orden de aprehensión. Pinedo fue encarcelado y Villagrana estuvo a punto de serlo. Por fortuna la presión social y la solidaridad del gremio de periodistas se impuso, y los compañeros fueron liberados.
(Cabe aquí señalar, categóricamente, que Benavides miente al declarar a un medio de comunicación que Pinedo le pidió a Víctor Anchondo, entonces secretario de gobierno estatal, que intercediera por él para que Benavides le concediera el perdón. Antonio Pinedo lo dijo siempre y en todo momento: “No quiero ni necesito el perdón de Benavides. Lo que dije  lo sostengo. El reportaje está sustentado en  una investigación periodística ética y profesional.”)
Sin embargo el tiempo, que suele ser el mejor aliado de la verdad y la justicia, colocó las cosas y a cada quién en su lugar, de manera que los personajes mencionados en el reportaje, hoy están muertos, ejecutados o desaparecidos como consecuencia de las vendettas,  comunes entre estos grupos criminales, lo cual demuestra fehacientemente el trabajo profesional publicado en la revista. De hecho, el que Benavides haya sobrevivido a este ajuste de cuentas, a estas alturas resulta inexplicable.
Por esa razón y no por otra, para el sentido común de una persona medianamente informada de las sórdidas andanzas de alguien como Javier Benavides, su designación como jefe policiaco debe provocarle escalofríos.
Desconcertantes también, resultan  estos yerros  tempraneros del gobernador Javier Corral Jurado, dada su experiencia y colmillo político.
Y precisamente es por esas tablas políticas de Corral que,  a no pocas personas, les mueve a sospecha y duda de que semejantes resbalones sean tales, y que pudiese tratarse de acciones plenamente conscientes y calculadas,  producto de pago de facturas,  imposiciones inconfesables, o alianzas con  personajes igualmente siniestros y turbios.
Sea cierto o falso, esa verdad solo la conoce el propio Javier Corral, pero en cualquier caso, tiene cinco años de oportunidad para corregir el camino y reivindicar su imagen, hoy desdibujada ante un pueblo chihuahuense  que cifró sus esperanzas en él y que hoy es presa de la frustración y el desencanto ante estos yerros tempraneros de su gobernador.
Ojalá, y este es un buen deseo, que ahora sí haya aprendido la lección. 

Crónica



Abelardo Pérez Campos y Teófilo Borunda fueron cómplices en el robo de un puente en Parral

•Se trató de un «hurto»  con fines de utilidad pública y lo puso Pérez Campos sobre el río Verde en el municipio de Temósachi •Y allí está impresionante, la mole de fierro y acero, entre Tosánachi y Cocomórachi en el camino entre Matachí y la sierra •Por concesión de Luis Terrazas lo construyeron Federico Sisniega y socios en 1898 para ir de Chihuahua al Barrio de Santo Niño •Teófilo le falló  a Abelardo: no hizo el puente del río Papigóchi en Matachí realizado después por el gobernador Oscar Ornelas

Por Jesús González Raizola*
Siete meses antes de que el gobernador Teófilo Borunda concluyera  su mandato (1956-1962) el entonces muy joven en inquieto comerciante serrano llamado Abelardo Pérez Campos, le pidió al mandatario estatal que le regalara el puente de fierro que comunicó a Chihuahua con la Colonia Industrial, retirado y desarmado para canalizar el río Chuvíscar  y que estaba tirado  al lado de la carretera Panamericana frente al Panteón de Parral.
El alcalde parralense Manuel Primo Coral se lo pidió a Borunda   para comunicar el barrio del Cuartel de Pancho Villa con la plazuela Independencia pero por angas o mangas nunca lo instaló, por lo que Pérez Campos, que con frecuencia pasaba por allí  en su trabajo de comerciantes en mayoreo, lo veía con tristeza y soñaba verlo en el río Verde por donde pasaba el único camino que llevaba a la sierra occidental desde Matachí  hasta Ocampo y Yepachi.
Muchas veces Pérez Campos y los viajantes esperaron hasta una semana a que bajara la «crecida» del río Verde y poder cruzarlo. Allí se requería el puente, no allá tirado, olvidado, como había estado largo tiempo en Parral.
Terco como era Abelardo por fin logró que su amigo el gobernador Borunda, un buen día, le insinuara, «aquí entre tú y yo», que fuera y lo hurtara, sin que eso  fuera una  autorización, pues si el plan fallaba, el ministerio público aplicaría a Pérez Campos todo el peso de la ley  por robo y sustracción de un bien, propiedad del estado de Chihuahua.
Ejecutivo y práctico como era Pérez Campos, con lujo de detalles organizó el «robo», y el puente anocheció pero no amaneció y el alcalde  de Parral hasta una semana después vino a Chihuahua a denunciar  tal «hurto», y lo que obtuvo fue un regaño del gobernador que no «concebía» que alguien hubiera sido capaz  de robar un puente  con peso de cincuenta toneladas.
Muerto de risa, platicaba Pérez Campos que le dijo el gobernador que le había dicho al alcalde de Parral: «Mire presidente: no soy ningún ingenuo y váyase con ese cuento a otra parte ¿A poco cree que voy a creerle que le robaron el puente? No hombre. No me venga con esos cuentos».
Hombre de palabra, Pérez Campos no reveló aquel «entre tú y yo» habido entre él  y Teófilo Borunda hasta casi cincuenta años después , cuando toda posible «acción penal» había prescrito, aunque don Teófilo todavía vivía en Ciudad Juárez y Abelardo seguía platicando con  El Tempranillo  mediante conversaciones telefónicas
Precisaban Pérez Campos que el «trato» era que él  pondría el puente robado en Parral sobre el río Verde; y que Teófilo, gobernador,  mandaría construir el puente sobre el río Papigóchi en Matachí, para que así quedara el circuito  comunicativo  sin interrupciones aun en tiempo de lluvias, pero Teófilo «se rajó», no hizo el puente convenido, mismo que se realizó, por la terca insistencia de Pérez Campos, en el mandato del licenciado Oscar Ornelas.
Chihuahua, 2016.

*Premio Nacional de Periodismo 1973

viernes, 30 de septiembre de 2016

Los muertos de Duarte



A un mes de termine el sexenio de César Duarte, van más de 15 mil homicidios registrados en el estado, la mayor cantidad que se haya visto en cualquier otro período, incluso, que el de José Reyes Baeza.

Por: Alejandro Salmón Aguilera

A lo largo de sus seis años de gobierno en el estado de Chihuahua, César Duarte Jáquez se preció de haber reducido los indicadores delictivos y, en particular, el de homicidios, secuestros y extorsiones.

En su discurso, el gobernador hacía constantes referencias a la situación en la cual se encontraba el estado durante la anterior administración para exaltar los logros de su administración en materia de seguridad y en compararse con su antecesor.

Sin embargo, las estadísticas oficiales, surgidas de los propios organismos de seguridad tanto del gobierno del estado como del federal, indican que durante el sexenio de Duarte Jáquez, la cantidad de homicidios dolosos se incrementó en un 17.8% respecto a la cifra del sexenio anterior, cuando el priista José Reyes Baeza Terrazas encabezaba el Poder Ejecutivo Estatal.

Estadísticas del INEGI publicadas en el boletín 289/16 y las que están incluidas en la sección “Consulta interactiva de datos” del portal web de esa institución, indican que, de octubre del año 2004, cuando inició el período de Reyes Baeza, a septiembre de 2010, cuando entregó el cargo a César Duarte, quedaron registrados 12,884 homicidios, la cifra más alta hasta ese entonces para un sexenio estatal.

Al inicio de la gestión de César Duarte, se impulsaron reformas tanto al Código Penal como al de Procedimientos Penales y al sistema de seguridad pública para reducir la incidencia delictiva. Fue entonces cuando se introdujeron figuras como la cadena perpetua a secuestradores y la unificación de los mandos policíacos.

Las medidas no evitaron que Chihuahua se mantuviera en los primeros tres lugares en homicidios durante los siguientes cinco años.

De octubre del año 2010, cuando inicia el período de César Duarte, a agosto de 2016, cuando falta un mes para que concluya, van 15,185 homicidios dolosos, 2,301 más que en todo el sexenio de Reyes Baeza.

En promedio, durante el gobierno de Reyes Baeza hubo 2,174 víctimas al año, mientras que en el de Duarte es de 2,365.

La misma fuente indica que, durante la gestión del gobernador Patricio Martínez se registraron 3 mil 556 homicidios, tomando en cuenta desde octubre de 1998, cuando inició esa administración, y septiembre de 2004, cuando concluyó.

Deshonrosos primeros lugares
Desde el año 2008 y hasta el 2011, Chihuahua se mantuvo en primer lugar nacional en cantidad de homicidios registrados.
Fue durante esa época cuando la persecución del delito de alto impacto estuvo a cargo de organismos federales, ya fuera el Ejército, en su primera etapa, o la Policía Federal.

Así, Chihuahua pasó de ocupar quintos o sextos lugares nacionales, a encabezar la lista o, a bajar al segundo lugar en el 2012 y a estacionarse en el tercer sitio en los últimos tres años, cuando ya fue superado por Estado de México y Guerrero.

El cierre de agosto de 2016, Chihuahua ya había “bajado” hasta el cuarto lugar, según el informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.  Con un total de 859 homicidios, la entidad quedó debajo de Estado de México, Guerrero, Michoacán y Veracruz, en números absolutos.
Sin embargo, en la tasa por cada 100 mil habitantes, Chihuahua quedó en segundo lugar nacional, con 42 casos por cada 100 mil habitantes, sólo superado por el estado de Guerrero.


Necesario, un cambio de paradigma: especialista
Para el psicólogo especializado en criminalística, Carlos Ochoa, el incremento en la cantidad de víctimas de homicidio es explicable y era de esperarse que terminara con una tendencia al alza, debido a que la forma de tratar del delito en el estado no ha variado en los últimos cinco años.

La aplicación de sanciones más severas, como la cadena perpetua, o que la política de atención a la delincuencia no ha variado en los últimos cinco años ni se ha adecuado a la dinámica social del estado.

A diferencia de su antecesor, José Reyes Baeza, el gobernador Duarte aplicó medidas propias de un gobierno “reactivo” para castigar el delito. En cambio, Baeza Terrazas buscó más el resarcimiento del daño y la conciliación entre las partes.

Ninguno de los dos modelos, en su momento, lograron detener la ola delictiva, ya que alcanzaron el punto que el especialista llamó “rendimientos descendentes”, lo cual significa que ya dieron el resultado posible e iniciaron un proceso de decaimiento o descomposición.

Lo que debe hacer la próxima administración es aplicar un modelo “pro-activo”, el cual combina tanto la conciliación como la sanción severa, “lo cual generará mejores resultados que si se aplican sanciones que se topan en los extremos”.

“Fin del mito”
Las estadísticas oficiales del INEGI derrumban el mito de recuperación de la seguridad construido por César Duarte a lo largo de su gobierno, afirmó el activista Víctor Quintana Silveyra.

Durante el sexenio que está por concluir, el Gobierno hizo propaganda a su favor porque en las ciudades grandes y medias del estado disminuyó la incidencia de homicidios, agregó Quintana.

Sin embargo, esa supuesta recuperación de la paz fue más bien una reubicación de la actividad delictiva, ya que las actividades violentas de los grupos delictivos se desplazaron hacia la sierra o a algunos otros municipios de la zona rural del estado, añadió el activista, quien es integrante del equipo de transición del gobernador electo, Javier Corral Jurado.

“Las cifras indican que hubo más homicidios en la presente administración que en la anterior, pero aún falta por definir qué pasó con los miles de personas desaparecidas. Si se hace una revisión, veremos que también en ese rubro, Duarte superó a Reyes”, concluyó.

De fuentes confiables


*Dos Secretarías a Juárez
A Ciudad Juárez se le dará loque le  corresponde, ha dicho en diversas ocasiones el gobernador electo Javier Corral y parte de esa correspondencia es la decisión de cambiar la sede de dos importantes dependencias a la frontera, se van de la ciudad de Chihuahua la secretarías de Desarrollo Social y Economía.
*La concentración de los problemas
Hay pobreza en todo el estado, pero en Juárez está el mayor número de pobres de la entidad; hay un grave problema de embarazo infantil y de adolescentes, pero en la frontera es alarmante. Cualquier problema de carácter social que le venga a la cabeza, otro ejemplo: las madres solteras y trabajadoras que no tienen guarderías para sus hijos… en Juárez es agudo, así de simple es la explicación de por qué se pasa la sede de tan importante secretaría a la ciudad más poblada y emproblemada de la entidad.
*Una ciudad productiva
Una explicación similar hay para el cambio de la Secretaría de Economía. En Ciudad Juárez se produce mas del 50% del Producto Interno Bruto del estado, recibe el 75 por ciento de la inversión extranjera directa. Su posición geográfica privilegiada la ha convertido en un polo de desarrollo económico, desatendido y mal aprovechado, de ahí se desprende toda la argumentación para cambiar la sede, que todo parece será encabezada por la juarense Alejandra de la Vega.
*Una gabinete con muchos juarenses
Otra de las particularidades del nuevo gabinete es el número de fronterizos que ocuparán posiciones de primer nivel, empezando por el mismo gobernador Javier Corral. En la administración de José Reyes Baeza hubo una sub representación de la clase política fronteriza, únicamente estaba en estos niveles Víctor Valencia de los Santos; igual pasa con el sexenio que fenece, sólo Jorge González Nicolás, está en el primer gabinete.
*Los subsecretarios en Juárez
Un gabinete plural incluyente es el que conforma Corral, en Ciudad Juárez se habla de que Hugo Almada va a la subsecretaría de Desarrollo Social y no se le conoce militancia partidista. Aquí, en la frontera se da por hecho que Ramón Galindo, será el representante del gobernador.
*Otros subsecretarios

Observadores políticos dan por un hecho que el doctor Arturo Valenzuela, estará en la subsecretaría de Salud y el conocido ingeniero Andrés Carbajal Casas a una subsecretaría relacionada con la infraestructura, se habla de Obras Públicas.

Crónica



La plazuela Talamantes y la plazuela 
de Perea ¿Son muladares?


•En la hoy plazuela de Perea estuvo el más antiguo horno para fundir el mineral que venía desde Santa Eulalia en 1770 •Su dueño, don Juan de Perea, se trajo su «cendrada» hasta este lugar porque aquí tenía a la mano el agua del río Chuvíscar •Por eso tiene un auténtico valor histórico que la hace merecedora de atención y de mantenimiento por estado y municipio •Y el gobernador Creel quiso perpetuar con la estatua la gratitud nacional a los héroes de la Batalla de Talamantes

Por Jesús González Raizola*
La plazuela de la estatua a los héroes de la Batalla de Talamantes que se ubica en la confluencia de las calles Libertad, Juárez y 21, en el pleno  centro histórico de la ciudad de Chihuahua, de siempre  se mantiene llena de basura y rodeada de malolientes desperdicios.
En las seis bancas de su entorno e incluso el desatendido y magro zacatito que sobrevive alrededor de la base del monumento, suelen sentarse y acomodarse, a toda hora del día y parte de la noche, personas que desean  descansar y aprovechan para engullir sus bebidas y alimentos.
Pero como en ese lugar no se conocen los llamados recipientes para echar la basura, tiran sus desperdicios al piso o los esconden en los maceteros situados atrás de las bancas.
Excepto las palomitas que recogen lo que a ellas les sirve de comida, nadie se ocupa de limpiar el lugar razón por la cual la basura y los malos olores son el pan de cada día en ese tan céntrico e importante sitio histórico.
Lo mismo sucede con la plaza de Perea, abajito de la anterior rumbo al canal del Chuvíscar, en las calles Trías, 19 y 21, en  donde se acumulan montones de basura y desperdicios porque tampoco tiene ni contenedores ni recipientes para echar la basura y los desechos.
Ahora que tanto se cantaletea con la «modernización»  del centro de la ciudad, ¿por qué no se incluyen estas dos plazuelas que son, que forman parte, que tienen derecho a ser atendidas, porque son centro histórico?
Estas plazuelas son auténticas, no son simuladas como las que están construyendo a al lado del Montepío que son de mentis como de mentiritas es la sospechosa  preocupación  por modernizar el centro de Chihuahua.
Chihuahua, 2016.


*Premio Nacional de Periodismo 1973

Un fresco viento de esperanza

                              
Félix Manuel Lazos Ibarra

Por fin, parece que la justicia se digna en asomarse a través de la rendija donde mora –donde moramos– un pueblo harto y asqueado que se niega a la resignación de vivir en un país donde el cáncer de la corrupción y la impunidad que lo carcome, amenaza con hacer metástasis y aniquilarlo sin remedio.
Y esta, nuestra esperanza, no es una utopía o quimera producto de la desesperación que, a veces, genera alucinaciones o espejismos. No, esta vez el optimismo tiene sus fundamentos como soporte.
Hasta hace apenas unos meses, cierto, esta esperanza se veía apenas como un punto lejano, casi inasible, en la inmensidad del infinito. Y este pesimismo tenía también sus motivos para habitar entre nosotros.
¿Y cómo no íbamos a ser escépticos, si uno de los mayores escándalos de corrupción política en la historia de nuestro país, se dio en las más altas esferas del poder, como la que enlodó al mismísimo presidente de la república Peña Nieto con su «Casa blanca»?  ¿Cómo no dudar de la justicia, si después de tan grotesco acto de ratería –conflicto de interés– le llaman algunos, este descarado acto de rapiña de Peña Nieto que fue una nota que, para vergüenza nuestra,  acapararon los medios de comunicación internacionales (los nacionales se hicieron pendejos) la «justicia» mexicana concluyó que no había delito que perseguir, y que el presidente era un hombre recto, sin mácula y rechinaba de limpio?
¿Cómo no dudar de la justicia, si los dos hombres que le siguen en materia de importancia y poder político, como Luis Videgaray Caso y Miguel Ángel Osorio Chong, el primero titular de la secretaría de Hacienda y el otro de Gobernación, hicieron exactamente lo mismo y también fueron exonerados?
Por falta de espacio, no nos ocuparemos aquí de otros casos similares de corrupción y enriquecimiento ilícito.  Sólo pensemos en algunos nombres: Humberto Moreira, Tomás Yarrington, Arturo Montiel, Mario Marín, etcétera, etcétera…  Todos fueron arropados por esa misma señora llamada impunidad.
De manera pues, que después de todo este agandalle de tan finísimas personas, era lógico y comprensible suponer que esta caterva de rufianes, que hicieron chilar y huerto con nuestra economía y nuestra dignidad, riéndose de nuestra apatía y dejadez se irían a disfrutar su botín a algún paraíso fiscal, sin molestarse en rendirle nunca cuentas a nadie.
Seguramente Cesar Horacio Duarte Jáquez, el tristemente célebre «Ratón Banquero», guardaba para si esa misma convicción.
El todavía (¡Chin!) gobernador de Chihuahua, en su ambición desmedida y voracidad enfermiza, no midió los alcances ni las consecuencias de su infinita maldad y su capacidad para corromperse y corromper.
Las pruebas de sus delitos y agravios en contra del pueblo chihuahuense son obvias y públicas, las evidencias de su deshonestidad son, a estas alturas, imposibles de ocultar.
Quién no recuerda aquel programa de Televisa, Punto de partida, conducido por Denisse Maerker, en el que Duarte negaba las acusaciones de corrupción en su contra, y en la que la reportera le mostró el documento firmado por él para formar el fideicomiso Unión Progreso, con su aportación personal de 65 millones de pesos, y en el que de manera burda e insolente Duarte respondió: «Bueno sí, es mi firma pero… ¿sabe cuántos papeles firmo al día?...¿Se imagina?... A lo macho que no me fijé».
Después tuvo que recular y aceptar que si aportó esa cantidad pero, dijo; «no es dinero mío en lo personal, sino de mi familia».
Por si fuera poco, más recientemente, el lunes 22 de agosto en el nuevo programa matutino de Loret de Mola, en entrevista con Duarte el conductor lo cuestionó acerca de sus múltiples propiedades, ranchos, banco, bienes inmuebles, farmacias, ganado y una larga lista de etcéteras.
Arrinconado ante la balconeada, Duarte sólo se limitó a expresar cínicamente; «Todo lo que tengo es legal y legítimo y tengo la manera de comprobarlo». Nunca dijo a que clase de pruebas se refería, ¿por qué? porque simplemente no las hay.
No hay manera de explicar y mucho menos comprobar, como es que un humilde vendedor de autos usados haya amasado, en un tiempo récord, una multimillonaria fortuna como la de César Duarte. Imposible.
Pero a cada santo se le llega su función, como reza el dicho popular, y Duarte está a punto de ver la suya. La justicia espera a este inescrupuloso depredador social.
En este caso de corrupción en particular, la impunidad que cobijó a los anteriores mencionados aquí, se va a quedar con las ganas. Por una razón muy simple; las condiciones actuales no son las mismas que las de hace apenas unos meses. La presión social que se derivó de la indignación popular, manifestada en las urnas el 5 de junio pasado, cambió radicalmente el panorama para los habitantes de Chihuahua, y desde luego también para César Duarte y todos aquellos pillos que suponían que sus trapacerías y agravios al pueblo chihuahuense quedarían impunes y nunca recibirían el castigo que merecen.
El pueblo habló, y habló fuerte. Más les valiera a aquellos que están obligados a impartir justicia, no poner oídos sordos a este reclamo, so pena de jugar con la dignidad y la paz social.
Mandar obedeciendo, esa es la consigna.