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viernes, 3 de octubre de 2014

El gobierno de Peña Nieto: Cruento II Informe: 36 mil 718 ejecuciones



Semanario ZETA
No puede Enrique Peña Nieto bajar la incidencia delictiva relacionada con homicidios tal como lo pregonó en campaña presidencial en 2012 y en sus primeros meses de gobierno, luego de 20 meses de administración y a propósito de su II Informe de Gobierno.
El Ejecutivo Federal inició su administración el 1 de diciembre de 2012 con la promesa de que «en un año» se empezarían a ver resultados de la supuesta estrategia contra el crimen organizado, la violencia e inseguridad y que por lo tanto habría una hipotética «disminución» en los delitos que más aquejan a los mexicanos como es el caso de los homicidios tanto dolosos como culposos.
Ante la ausencia de datos duros que respalden los dichos de Enrique Peña Nieto, su gobierno prefiere encabezar una cruzada mediática repitiendo la misma perorata aferrándose a la premisa «Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad» (del alemán Joseph Goebbels basado en ruso Vladimir Lenin) que tanto les gusta a los propaganderos de los gobiernos totalitarios.
Tanto Enrique Peña Nieto como Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de Gobernación, han comprado esa idea para repetirla hasta el cansancio en cuanto foro se presenten para borrar por decreto a los muertos que aparecen todos los días en las zonas urbanas y suburbanas del cementerio mexicano, desde colgados hasta decapitados, desenterrados de narcofosas o encajuelados, incinerados y desmembrados, despellejados o hasta con el tiro de gracia.
Cuando el Ejecutivo Federal acudió al Foro de Davos en enero de 2013 declaró que «ha habido una disminución real en el número de homicidios que se cometen en nuestro país, una disminución de prácticamente el 30 por ciento de homicidios vinculados al crimen organizado, lo cual nos resulta alentador».
Y luego, de plano Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la Secretaría de Gobernación, declaró el 29 de julio de 2014: “La violencia se ha reducido a su mínima expresión”.
Ésos han sido los relatos que los peñistas repiten en los días previos al II sangriento Informe de Gobierno.
EPN supera a Calderón
La administración de Enrique Peña Nieto es ya más cruenta que la gestión de su antecesor Felipe Calderón Hinojosa. Las estadísticas oficiales así lo confirman.
Para empezar, de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), durante los primeros 20 meses de gobierno peñista, del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014 fueron registradas 57 mil 899 averiguaciones previas por homicidios doloso y culposo, mientras que en los primeros 20 meses de administración calderonista (del 1 de diciembre de 2006 al 31 de julio de 2008) la suma fue de 43 mil 694; es decir, el gobierno priísta supera al panista con 14 mil 205 homicidios tanto culposos como dolosos.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo, durante los primeros 20 meses de gobierno peñista, en el rubro de homicidios dolosos se registraron 29 mil 417 averiguaciones previas; aunque en los primeros 20 meses de administración de Calderón se registraron 18 mil 451 en el mismo rubro del total de asesinatos intencionales.
Durante los últimos 20 meses del calderonato, el SNSP reportó oficialmente 37 mil 421 «averiguaciones previas» por homicidio doloso.
Tal como lo ha venido haciendo documentando en los últimos años, Semanario ZETA investigó la cantidad de homicidios dolosos en los primeros 20 meses de gobierno de Enrique Peña Nieto.
Recurriendo como metodología a la contraposición de la información recabada en las diversas fiscalías y procuradurías, registros hemerográficos o de asociaciones civiles, servicios periciales e institutos forenses locales, Semanario ZETA documentó que del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014 sucedieron en el país 36 mil 718 homicidios dolosos, cifra que a las «Ejecuciones», «Enfrentamientos», «Homicidios-Agresiones», los homicidios dolosos producto del narcomenudeo y hasta los supuestos «crímenes pasionales» con arma de fuego de alto calibre o con el tiro de gracia; los datos duros evidentemente son superiores a las 29 mil 417 averiguaciones previas por el mismo concepto que reporta el SNSP en el mismo período.

Homicidios dolosos durante el gobierno de Enrique Peña Nieto
(Del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014)
INEGI ya no reporta total de asesinatos

Durante el sexenio de Felipe Calderón, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), registró puntualmente los homicidios dolosos en el país; no obstante, en la administración de Enrique Peña Nieto el Instituto reporta menos homicidios dolosos que las propias procuradurías y fiscalías de los estados.

Por ejemplo, el 23 de julio de 2014, en su boletín de prensa número 301/14, el INEGI reportó solo 22 mil 732 homicidios dolosos. El Instituto aclaró que se trata de «cifras preliminares con corte al 10 de julio del 2014, debido a que aún no concluyen los procesos de generación de la estadística»; pero el gobierno de Enrique Peña Nieto ya toma la estadística como definitiva para pregonar la supuesta disminución del 30 por ciento en asesinatos.
Recurriendo principalmente como fuente a diversas procuradurías y fiscales, instituciones forenses y ministerios públicos, Semanario ZETA documentó que en realidad en 2013 sucedieron en el país 23 mil 850 homicidios dolosos; es decir, el INEGI no informó de por lo menos mil 118 homicidios dolosos sucedidos en ese año.
Semanario ZETA investigó en cada una de las entidades federativas para detectar en cuáles las procuradurías y fiscalías registraban el total de homicidios dolosos, a diferencia de las estadísticas menores que reporta el INEGI; el resultado fue sorprendente: En el estado de Jalisco en 2013 sucedieron mil 584 homicidios dolosos y no mil 485 como reportó el INEGI el 23 de julio; en pocas palabras, el INEGI no consideró por lo menos 99 homicidios dolosos de ese año.
En Baja California, Semanario ZETA documentó con información del Consejo de Seguridad que en 2013 ocurrieron 865 asesinatos dolosos; mientras que el INEGI solo reportó 770; es decir, el Instituto no informó de por lo menos 95 homicidios dolosos en ese año. Incluso, el SNSP informó de 775 «averiguaciones previas» por homicidio doloso, es decir, más averiguaciones previas que asesinatos intencionales incluso cuando se sabe que una expediente puede tener hasta dos o más víctimas.
Otro ejemplo claro es Michoacán: Información derivada del gobierno estatal y registros hemerográficos reveló que en 2013 en ese estado acaecieron mil 415 muertes por homicidio doloso; pero el INEGI solo informó que sucedieron 916.
En el caso de Sinaloa, autoridades estatales reportaron mil 292 homicidios dolosos sucedidos en 2013 en esa entidad, en tanto que el INEGI solo informó de mil 200.
Y así, sistemáticamente, en el sexenio de Enrique Peña, el INEGI ya reporta menos homicidios dolosos que las procuradurías, fiscalías, ministerios públicos e instituciones forenses.
El sexenio de los accidentes
Mientras el gobierno de Enrique Peña Nieto continúa su campaña de «disminución en la incidencia delictiva», «homicidios a la baja», o como dice Osorio Chong que «la violencia se ha reducido a su mínima expresión», y en tanto el INEGI ya no reporta el total de homicidios dolosos, a la par aumentan los «accidentes».
Por ejemplo, en los primeros 20 meses de gobierno calderonista sucedieron 25 mil 243 averiguaciones previas por homicidio culposo, es decir accidentes; mientras que en los primeros 20 meses del gobierno peñista la suma ascendió a 28 mil 482; es decir Peña Nieto supera a Calderón Hinojosa con 3 mil 239 «accidentes».
Incluso, en los últimos 20 meses de gobierno panista el SNSP informó sobre 26 mil 333 averiguaciones previas por homicidio culposo y, como ya se anotó, en los primeros 20 meses de administración priísta la cifra ascendió a 28 mil 482; es decir, en el periodo de 20 meses antes y 20 después del cambio de color en el gobierno federal, los accidentes aumentaron en 2 mil 149.
Ciudades y municipios más violentos en el sexenio de EPN
(Homicidios Dolosos del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014)
Los más violentos
Luego de una investigación minuciosa en cada una de las entidades federativas, ZETA documentó 36 mil 718 homicidios dolosos, en los primeros 20 meses de gobierno peñista, del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014.
El Estado de México, que gobierna el priísta Eruviel Ávila, es líder en cadáveres: Este Semanario documentó que la entidad gobernada por Enrique Peña Nieto entre 2005 y 2011registró 4 mil 876 homicidios dolosos en los primeros 20 meses de gobierno tricolor.
El segundo estado más violento es Guerrero, con 3 mil 301 homicidios dolosos; le sigue en tercer sitio el estado de Chihuahua con 3 mil 062 homicidios dolosos; después Michoacán con 2 mil 403 y en quinto escaño se ubica Jalisco con 2 mil 385.
Hay que considerar que la zona que incluye el Estado de México, Guerrero, Michoacán y Jalisco concentra 12 mil 965 homicidios dolosos, cantidad que representa el 35 por ciento del total de 36 mil 718.
Información recabada por este Semanario de las procuradurías y fiscalías estatales revela que Acapulco es la ciudad más violenta con mil 371 homicidios dolosos sucedidos en los primeros 20 meses de gobierno peñista; mientras que el segundo lugar es para el Distrito Federal con mil 267 en el mismo período.
El municipio de Tijuana, o la «ciudad modelo» tanto Calderón como de Peña, continúa en el tercer sitio con 897 homicidios dolosos cometidos en los primeros 20 meses de gobierno peñista; mientras que Ciudad Juárez se ubica como la cuarta ciudad más violenta con 779 homicidios dolosos en el mismo período y Ecatepec, Estado de México, los homicidios dolosos ascendieron a 769 en el mismo lapso.



                       Ola de crímenes al amparo del uniforme

Por Rodrigo Borja
Los últimos días el país se ha convulsionado por diversos hechos en los que las víctimas se cuentan por decenas y los  presuntos victimarios son policías o miembros del ejército, lo que nos habla de una creciente falta  de respeto a los Derechos Humanos y de abusos del poder. Los 22 ejecutados en Tlatlaya y el asesinato o desaparición de estudiantes en Guerrero, hablan con claridad del agravamiento del problema.
        Christof Heyns, relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, pide una rápida investigación e independiente sobre los hechos de Tlatlaya en donde hay la sospecha de que ocho militares ejecutaron a 22 presuntos delincuentes.
       Cada día hay más luz sobre este caso ocurrido el 30 de junio pasado y reportado originalmente por la agencia AP y retomado e investigado ampliamente por la revista Esquire, cuyos reporteros localizaron a «Julia» una testigo de los hechos.
        Los militares detenidos por los hechos de Tlatlaya, tiene un historial de incidentes y antecedentes que los ubican con informantes del cártel de La familia y también de haber baleado a empleados municipales de Arcelia, en el estado de Guerrero, en esta última entidad aún permanecen desaparecidos decenas de estudiantes normalistas, hechos atribuidos a la policía de Iguala.
       Entre los antecedentes del 22 Batallón de Infantería, acantonado en Tlatlaya, se encuentra un documento del 9 de octubre de 2008, es la columna Plaza Pública del desaparecido periodista Miguel Ángel Granados Chapa, la cual se titula «Matanza silenciosa» y relata como al medio día del lunes 18 de agosto de 2008, el tianguis que se instala a un lado de la parroquia de San Pedro Limón fue interrumpido con la llegada de tres vehículos y «una veintena de individuos con el rostro cubierto y con vestimenta tipo militar disparó sus armas, AR15 y AK47 contra la pequeña multitud que trajinaba en el lugar. Murieron por lo menos 23 personas, niños y adultos, y decenas más resultaron heridas». Una matanza sin sentido, estúpida, al lugar de los hechos llegaron horas después elementos del ejército a limpiar la escena del crimen y no se inició ninguna averiguación previa.
 

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