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lunes, 2 de noviembre de 2015

La sucesión desbordada: Beltrones viene a dar un manotazo


Por Antonio Pinedo

       En el mes de septiembre, la senadora Graciela Ortiz González, en entrevista para «Desayunando con 860» de Ciudad Juárez, expresó su preocupación por el desbordamiento en el proceso de selección  de candidato del PRI a la gubernatura «soy de la opinión de pedir la intervención del Comité Ejecutivo Nacional», es necesaria su presencia en Chihuahua.
            Desde hace décadas que el proceso de sucesión a la gubernatura no se había salido de cauce, los gobernadores hicieron sus esfuerzos por dejar sucesor, pero finalmente prevaleció la premisa aquella de que «es más fácil hacerse amigo del candidato que hacer a un amigo candidato».
            En el mes de noviembre el líder nacional del PRI Manlio Fabio Beltrones, estará en Chihuahua, oficialmente viene a inaugurar el nuevo edificio del Comité Directivo Estatal del PRI en la capital del estado que pasa de la calle Carlos Pacheco a la 1 de Mayo.
            La fecha exacta para su visita más mencionada es el seis de noviembre, pero el delegado del CEN del PRI Julián Luzanilla, habla del 20 de noviembre, fecha en que estará terminado el nuevo edificio del partido.
            Muchas especulaciones se han despertado sobre la inminente visita del líder nacional del PRI a la entidad, ya que se habla mucho sobre la mala relación que el gobernador y el líder priista mantienen desde que el chihuahuense se le atravezó en sus planes de ser dirigente nacional del tricolor sólo hace un par de meses.

            Duarte niega desencuentro
            Sobre lo anterior, el periodista  Enrique González Torres consigna en un sitio digital: «El tema de la sucesión gubernamental en Chihuahua ya fue abordado por el actual gobernador César Horacio Duarte Jáquez y el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional Manlio Fabio Beltrones.
                «Lo anterior fue confirmado por el gobernador Duarte Jáquez quien manifestó, “ayer [lunes 26 de octubre] tuve una muy buena plática con el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (del PRI) quiero decirles que he podido ser compañero de legislatura del licenciado Beltrones, tenemos una amistad de hace muchos años, hay una identidad, me apoyó en mi campaña, me acompañó y hemos estado muy cerca…(la sucesión gubernamental) yo reiteró que son pláticas que ahorita en todos los gobernadores que vamos a tener elecciones el año próximo, es un tema general y es un tema de partido un tema que corresponde a la agenda del partido y él está muy atento y estará al pendiente de que las cosas tomen su dinámica, su sinergia propia y que la mejor decisión del partido se de para tener el éxito al frente del partido, es un tema que coincidimos como priistas pero que somos respetuosos desde el gobierno».
                También comentó que las especulaciones sobre una mala relación entre él y Beltrones «iran cayendo una a una».

                Cacicazgos virreinales de gobernadores
                El columnista Carlos Ramírez habla de los obstáculos que el presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones deberá vencer para sacar adelante los procesos locales de 2016 y 2017.
                Comenta: «El principal problema de Beltrones será conseguir una unidad federalista del PRI. Porque desde 1982, el PRI rompió el mecanismo del escalafón con la llegada de gobernantes autoritarios, que construyeron dinastías políticas de preferidos sin atender a los equilibrios locales. El genio político de Plutarco Elías Calles en 1929 consistió en construir un partido nacional con alrededor de dos mil pequeños partidos locales. Pero el neoliberalismo De la Madrid-Salinas-Zedillo y los dos sexenios panistas ahondaron la balcanización del PRI.
                «Ahora los gobernadores operan como virreyes tratando de imponer a sus preferidos. El problema es que los priístas han encontrado en la oposición los espacios para colocarse. En Oaxaca, por ejemplo, la crisis de liderazgo priísta en 1992-2004 llevó a que los líderes priístas abandonaran el PRI y se apoderaran de toda la oposición. En Nuevo León, el gobernador Medina impuso a su preferida y perdió la elección.
                «La nominación de candidatos a gobernador en trece estados que elegirán en el 2016 y 2017 ya perfila crisis internas, porque varios gobernadores quieren imponer a sus candidatos al cargo sin atender al juego dentro del PRI local y con oposición altamente competitivas: Veracruz, Durango, Sinaloa, Quintana Roo, Chihuahua, Aguascalientes, Hidalgo y Estado de México son las plazas donde el PRI tiene focos de alerta por dedazos locales en curso.
                «El problema radica en que los gobernadores han sido severos en su rechazo a la intervención del CEN del PRI y del Presidente de la República. Zedillo y los dos sexenios panistas facilitaron la construcción de virreinatos.
                «La debilidad de los presidentes del PRI contribuyó a la fragmentación política del partido. De ahí que el principal problema aquí y ahora de Beltrones será tomar el control político de procesos locales. Las leyes antiBronco fueron impuestas en zonas calientes por posibilidades de que priístas busquen la candidatura fuera del partido y fracturen el voto: Veracruz, Chihuahua y Durango podrían reventar a los PRI estatales por algunas precandidaturas fuertes, pero ajenas a las preferencias del gobernador saliente. Y en los estados aliancistas de Oaxaca, Puebla y Sinaloa los exgobernadores luchan por imponer a sus preferidos y no a quienes puedan recuperar la plaza.
                «Ya hay focos rojos por indicios de precandidatos priístas que han chocado con el autoritarismo del gobernador: Veracruz y Chihuahua. De concretarse la ruptura, esas dos plazas priístas se pasarán a la oposición.
                «Por tanto, la primera gran tarea de Beltrones como flamante presidente del PRI será restablecer reglas de participación en las contiendas internas en plazas estatales priístas, ante el riesgo de candidaturas, opositores o independientes con expriístas. Y en el fondo, Beltrones tendrá que tomar decisiones severas para terminar con los virreinatos estatales, donde inclusive algunos gobernadores han desprestigiado al PRI por ejercer el poder de manera absolutista, y hasta con represión y persecución de disidentes y periodistas críticos.
                «El método Peña Nieto se aplicó en el 2011 en el Estado de México: como gobernador saliente escogió al que ganaría las elecciones, no a su preferido. Pero hasta ahora otros gobernadores han sido más arbitrarios al tratar de imponer una dinastía política. A Beltrones le tocará definir su presidencia partidista de cara a los virreinatos estatales».

El desafío chihuahuense de Manlio Fabio
                En en artículo publicado por el chihuahuense Víctor M. Quintana S. en La Jornada, en los momentos previos a la elección de Manlio Fabio Beltriones, como lider pacional priista, dijo: «Tal vez nunca se imaginó Manlio Fabio Beltrones, ya casi presidente nacional del PRI, que uno de los más espinosos asuntos que tiene que resolver es el del gobernador que a toda costa buscaba ocupar el puesto al que el sonorense accederá en unos cuantos días.
                «Hasta el momento en que Manlio Fabio fue designado, el gobernador de Chihuahua, César Duarte, buscó a toda costa la presidencia nacional del tricolor. Su oficina de prensa hizo que varias columnas de diarios de circulación nacional publicaran la especie de que Duarte (César) era el bueno para el PRI, dada su cercanía con Peña Nieto. Pero seguramente el mexiquense agobiado por lo duro y lo tupido de sus descalabros pensó: primeros son mis dientes que mis parientes y prefirió el colmillo y el oficio de Beltrones a ponerse en manos del cada vez más cuestionado mandatario chihuahuense.
                «Ahora, lejos de representar una solución para el PRI nacional, César Duarte se le ha convertido en un problema. En primer lugar porque aceptó de muy mala gana que Manlio Fabio llegara al puesto para el cual se consideraba predestinado, antesala de la candidatura presidencial. Ni siquiera acudió a la asamblea donde Beltrones fue proclamado candidato de unidad. No va a desaprovechar ocasión para mostrar su descontento con los priístas del centro del país. Va a tratarles de hacer ver que, si lo excluyeron del tan codiciado cargo, en Chihuahua nada más él manda.
                «Esto se torna más problemático en la coyuntura de la sucesión en Chihuahua. Duarte va a redoblar sus esfuerzos para imponer a su candidato a la gubernatura en 2016. Va a intentar bloquear a cuanto adversario interno encuentre. Así lo está haciendo con el ex alcalde de la capital del estado Marco Adán Quezada, aparentemente a la cabeza de los priístas en las encuestas y apoyado por el grupo de los ex gobernadores Fernando y Reyes Baeza. El Congreso del estado le cerró las puertas a buscar una candidatura independiente aprobando una reforma constitucional que priva del derecho a ese tipo de candidaturas a quienes hayan militado en un partido político hasta hace dos años(...).
                «Si Duarte se enterca en designar él a su candidato meterá al PRI en serios aprietos. Va a profundizar la seria división interna que ya ha causado en el tricolor chihuahuense y va a transmitir a su delfín la ilegitimidad y el rechazo que todos los días se le manifiesta en Chihuahua.
                «Entonces, Manlio Fabio se va a enfrentar a un dilema: si para realizar la operación cicatriz y consolar a Duarte de no haber llegado al puesto que él va a ostentar, le permite conducir el proceso sucesorio estatal para 2015, precipitará a su partido aún más en el desbarrancadero. Si no lo permite, Duarte puede reaccionar con ira al sentirse desplazado y traicionado por su dirigencia nacional. En ambas hipótesis será necesaria una gran labor de operación política para que el PRI no se presente dividido a la cita electoral de 2016 (...).
                Quintana maneja un par de hipótesis posibles para operar politicamente la sucesión del PRI en Chihuahua, una de ellas es que «el sonorense maneje como prenda de negociación con Duarte la denuncia contra él presentada por el licenciado Jaime García Chávez desde septiembre [ante]pasado, que está siendo investigada por la PGR. Se trata de una denuncia por enriquecimiento inexplicable, ejercicio indebido de funciones y otros presuntos delitos, por la compra de acciones del Banco Progreso por un total de 65 millones de pesos realizada por César Duarte. Aquí, el nuevo presidente del CEN del PRI podría ofrecerle al gobernador chihuahuense impunidad a cambio de disciplina. Archivar o poner en reserva el expediente a cambio de que permita un proceso sucesorio terso al interior y una progresiva recuperación de imagen del partido».

                Colofón
                Al margen de la creación de escenarios politicos, es un hecho que el proceso de sucesion en Chihuahua se encuentra desbordado, como no había sucedido en 75 años, desde 1940 y la presencia de Manlio Fabio Beltrones en Chihuahua, se espera sea para poner orden al interior del partido y encauzar el proceso de elección de candidato a la gubernatura o candidata, no olvidemos a las dos senadoras que se han declarado interesadas en participar.
                Poner orden al interior del PRI es prioridad para Beltrones Rivera y no poner en riesgo el posible triunfo del tricolor para el 2016.


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