Bienvenidos

La apertura de este espacio, conlleva la intención de interactuar con los lectores de la revista Semanario del Meridiano 107, conocer sus opiniones, enriquecernos con sus comentarios y complementar nuestros servicios editoriales.
Este sitio se ve mejor con Firefox de Mozilla. Descarguelo haciendo click aqui.

martes, 13 de diciembre de 2011

20 preguntas a José A. Rivera R.:«Todos somos Juárez» Simulación impúdica

Por Luis Villagrana

La paradoja, quizá trágica, del presidente es que su estrategia militarista no sólo no ha podido reducir la criminalidad, sino que es precisamente su aplicación lo que ha dado al traste con los programas de rehabilitación de adictos a las drogas, en esta entrevista lo explica José Antonio Rivera Rojas, médico cirujano, terapeuta desde hace 28 años en el Centro de Integración Juvenil (CIJ) y 18 de ellos director de esa institución. El médico, luego de calificarse a sí mismo como un «carnicero» al inicio de su carrera profesional por pasársela operando todo el día, hasta encontrar en el CIJ su verdadera vocación, asegura que el programa federal «Todos somos Juárez, reconstruyamos la ciudad» es una simulación tal, que ni siquiera fue planeado y sí aplicado en el apuro de la federación por salir librado del problema político que le generó la violencia en Ciudad Juárez.
1.
— ¿Cómo evalúa el trabajo del CIJ  en medio de la exacerbación de la violencia y de la guerra calderonista contra el narco?
—En el área de prevención fue muy sorprendente para el CIJ porque este año alcanzamos una mayor cobertura, por arriba de las 45 mil personas informadas sobre el  problema del consumo de drogas en la ciudad, con un equipo muy reducido, pareciera ser que sí se hizo el trabajo pero creíamos que no íbamos a alcanzar las metas programadas.
                                                                              2.
— ¿Por qué pensaban que no podrían alcanzar esas metas?
—Porque encontramos mucha dificultad para entrar a las escuelas o penetrar en los diferentes grupos de la sociedad civil para desarrollar nuestros proyectos preventivos.
3.
— ¿Por qué esa cerrazón?
—Porque desafortunadamente el miedo colectivo produce eso, la sicosis colectiva de los enfrentamientos a balazos frente a estos lugares o cercanos a estos lugares volvió herméticos a los encargados de las instituciones a las que acudimos. No los culpamos, es una actitud genuina dado los acontecimientos en nuestra ciudad, sin embargo con esfuerzos logramos llegarles a estas personas. Ojalá y el impacto de esta labor sea que la gente prevenga el consumo de drogas a temprana edad, sobre todo en niños de edad escolar.
4.
— ¿Cómo impacta esta guerra en el trabajo de rehabilitación de los pacientes del CIJ?
—No se ha modificado gran cosa, lo que sí es que se han implementado nuevas estrategias para evitar posibles ataques a las instalaciones del CIJ.
5.
— ¿Qué medidas han tomado?
—Ser más específicos en la recepción de las personas que acuden al Centro, la contratación de guardias de seguridad, la instalación de alarmas electrónicas y cámaras de video para estar muy atentos a los posibles ataques. Afortunadamente a nosotros no nos ha tocado. Somos una institución profesional, con muchos años de trabajo y nos han respetado.
6.
¿Han recibido amenazas?
—Afortunadamente no, no hemos tenido ningún contratiempo, claro, sí vivimos situaciones muy apremiantes en los alrededores de los inmuebles, pero ningún ataque a las instalaciones.
7.
— ¿A qué atribuye ese respeto mostrado por los grupos criminales, pensando en que han masacrado a muchas personas de otras instituciones de atención a usuarios de drogas?
—Creo que es a los años de experiencia que tenemos, del trabajo profesional que hacemos, del respeto a los derechos humanos de los pacientes –porque son muy estigmatizados- a que los tratamos como seres humanos y por su nombre, eso es lo que nos ha mantenido a nosotros como líderes en el tratamiento de las adicciones.
8.
— ¿Hasta los propios cárteles reconocen la labor del CIJ?
—Nosotros sabemos que ellos no respetan colores, sabores, ni nada, desafortunadamente, pero creo que precisamente es porque no estamos coludidos con nadie, a nosotros no nos importa de donde vengan (los pacientes) de qué grupo son, sino a nosotros lo que nos importa única y exclusivamente es el problema de salud del paciente y gracias a esa situación hemos sido respetados, sabemos que esto no es garantía de que nosotros no seamos blanco de un ataque, pero siempre rogamos al Señor porque no suceda eso y seguimos haciendo nuestro trabajo de la mejor manera posible y sin meternos más allá de lo que es la salud de los pacientes, dentro de nuestros procesos de tratamiento a nosotros no nos importa quién los provee de la droga o a qué bando pertenecen.
9.
— ¿De qué forma cambió la violencia las circunstancias de los adictos?
—Muchos de nuestros pacientes que estaban en un proceso de deshabituación, de mantenimiento de abstinencia, empezaron a mantener recaídas en corto plazo porque tienen una gran presión social sobre ellos en la calle: por un lado la gente que les provee la droga y por el otro el combate a las mismas generó un problema mayor en la población usuaria. Generó carencia de drogas, alza de precios, mayor violencia para obtenerlas y empezaron a consumir otras substancias diferentes a las de inicio, eso los convirtió en poli usuarios, dos o más drogas a la vez. Mientras escaseaba la heroína, la cocaína y las anfetaminas recurrieron a otros sustitutos, así se registró un repunte en el uso de inhalantes, drogas más baratas, con una disponibilidad espantosa en la ciudad.
10.
— ¿Qué repercusión tuvo esta mezcla de substancias?
Un gran deterioro en la salud de los usuarios y una gran degradación espiritual en ellos, porque a raíz de esta guerra se ven obligados a recurrir a drogas sintéticas, elaboradas de forma casera y con un grado de insalubridad espantoso que provocan daños irreversibles. Complica la rehabilitación y los tratamientos.
11.
— ¿Hubo incremento significativo de adictos del año 2008 a la fecha, tiempo en que Calderón le declaró la guerra al narco?
Sí, absolutamente, he tenido acceso a los resultados de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud, donde se reporta que en Ciudad Juárez se tiene registro de 49 mil personas que utilizan a diario algún tipo de droga. Hemos visto, en la práctica, un aumento de personas adictas, además sabemos que hay gente que no ha sido diagnosticada, de tal manera que cuando llegan a los sistemas de atención, tienen entre cinco y 10 años de estar consumiendo alguna droga.
12.
—Es paradójico que sean las mismas estrategias de Calderón y las policías que comanda factor de aumento de consumo, ahora que más se habla de restitución del tejido social, ¿a qué atribuye estos altos índices de drogadicción en la cuidad?
—Se amplió la ventana epidemiológica. Ahora vienen más a CIJ por las dificultades para obtener las drogas en las calles, pero eso no quiere decir que se queden al tratamiento porque una gran cantidad sólo llega hasta el primer registro, pero nunca toma rehabilitación. Muchos de ellos vienen, se ausentan y vuelven a venir. No dejemos de lado que muchos de ellos son hijos de padres drogadictos.
13.
— ¿Serían segunda generación familiar de adictos?
Segunda y hasta tercera en la que cuando nacieron lo único que vieron en su casa fue consumo de estupefacientes y bueno también tenemos una gran descomposición social y un aumento de consumo de drogas legales, como el alcohol y el tabaco sobre todo en adolescentes mujeres, esto se veía desde antes pero no tan tangiblemente como ahora.
14.
— ¿Una gran implosión?
—Exactamente, esta estrategia del combate a las drogas que se tiene dio una implosión y muchos de los adictos que estaban medianamente escondidos emergieron y se hizo más evidente el problema.
15.
— ¿Qué tanto ha servido el programa del gobierno federal «Todos somos Juárez, reconstruyamos la ciudad»?
—Es una pregunta de los 64 millones, a lo mejor no me corresponde contestar a mí, pero lo que puedo decir es que desde el punto de vista Salud realmente no tuvo el impacto que se esperaba o cómo en un momento determinado se planeó. Yo pienso que realmente ni siquiera se planeó. Hace 25 años en el CIJ-Juárez iniciamos un diagnóstico sobre consumo de drogas en la ciudad, un estudio básico de comunidad que actualizamos cada cinco años, y desde aquel tiempo definimos líneas de acción para el tratamiento y prevención de este problema y cuando apareció el programa «Todos somos Juárez» pues ya llevábamos 25 años de atraso. Desafortunadamente a veces a las instituciones que tenemos cierto prestigio y cierto tiempo en este trabajo lo que nos hace falta es recurso económico para que los programas funcionen mucho mejor y de repente surgen programas como el federal, en donde creen que descubrieron el «hilo negro» y al final se diluyen. Una de las verdaderas estrategias debería de ser inyectar dinero a las instancias que realmente tienen experiencia, que sí han funcionado, para que tengan más coberturas, dar una verdadera capacitación, más personal calificado.
16.
— ¿Qué hay del voluntariado?
Sólo como en España donde hay un ejército de voluntarios, pero todos capacitados y certificados, además re certificados cada año, porque combatir las drogas sólo con la voluntad y la palabra de Dios no ha funcionado, tenemos que combinar todo esto: la palabra de Dios con un tratamiento médico-científico, porque no olvidemos que el consumo de drogas en un individuo ha afectado su bioquímica cerebral y ante esa premisa tenemos que entender que un paciente de este tipo debe tener un tratamiento médico, sicológico, social y ¿por qué no? También de carácter religioso. La aplicación de todo esto comprueba que un individuo sí sale de este problema y de una forma mucho más rápida, a menos que surja otro factor, como el de la estrategia de Calderón, que dio al traste con muchos de los tratamientos que tenía el CIJ y de muchas otras instituciones.
17.
— ¿Ahí radica el fracaso de esa estrategia no?
No lo puedo decir precisamente así, pero pienso que las estrategias auténticas no son para publicarse en los periódicos, las verdaderas estrategias se plasman en la verdadera tarea de Inteligencia, porque el externar un plan en los periódicos es como alertar a mi vecino, es como cuando los papás actuamos y les decimos a nuestros hijos: «te voy a nalguear hijo» y cuando lo queremos hacer realmente el hijo ya corrió. Esas no son estrategias.
18.
— ¿A cuántos usuarios atiende el CIJ?
—Tenemos 215 pacientes de usuarios de heroína, más 185 de otras, sólo en la unidad centro, tenemos otra unidad, la norte, en donde se atienden 360 pacientes más y en la unidad de internamiento que nos proporcionó el Gobierno Municipal estamos atendiendo a 12 personas en forma hospitalaria.
19.
— ¿Cuánto cuesta atender a un paciente?
El costo real va por arriba de los 12 mil pesos mensuales teniendo las cuotas mínimas, pero nosotros sufragamos la mayoría de los gastos. El paciente hospitalizado viene pagando cuatro o cinco mil pesos si acaso, que en realidad sólo es una cuota de recuperación de gastos.
20.
—Última doctor: ¿Cómo se deshace de tanto problema que atiende y cómo nace su vocación? Porque me imagino que llega un momento en que se satura.
—Así es, hay un síndrome que se llama del «Terapeuta quemado», justo es lo que sucede cuando la gente no tiene apoyo. Yo tengo un guía espiritual, mi propio analista y otro apoyo fundamental que es mi familia, gracias a eso he tenido la posibilidad de trabajar en esto por 27 años, 18 de ellos como director de CIJ. Nos ponen a gente que cuida a los que cuidan, tenemos sesiones en las que trabajamos nuestros propios problemas y la problemática de nuestros pacientes para no entrar en transferencias y contra transferencias con los pacientes y para aplicar tratamientos asertivos. Mi madre quería que yo fuera siquiatra y yo le dije que no, porque los siquiatras tenían que estar tan locos como sus pacientes, al pasar los años y me topé con el CIJ y aprendí a ver la medicina de otra forma. Yo era un médico cirujano en México, en realidad era un carnicero: operaba todo el día, entonces veía al paciente dormido y luego medio dormido y enseguida lo mandaba con su médico general. En el CIJ me apasiona el tratamiento integral y aprendo a ver al individuo como un ser humano.
lvillagrana04@yahoo.com.mx
www.letranomada.blogspot.com

No hay comentarios: